jueves, 12 de noviembre de 2009

Black gives way to Blue

Si hay una situación difícil en la existencia de un grupo, esa es la muerte de uno de sus miembros y mas aún si el fallecido es el vocalista. Contados han sido los casos en la historia del rock, en los que una banda ha conseguido sobreponerse a una situación tan crítica.
Por eso cuando me enteré de que Alice in Chains estrenaba disco con un nuevo vocalista, no lo tuve nada claro. La voz de Layne Staley era una de esas voces peculiares, capaz de transmitirte la meláncolia de un corazón roto, y la fuerza de un alma encallecida por todos los intentos frustrados de levantarse y salir del abismo en el que se había convertido su vida. Su voz en los dos primeros discos del grupo "Facelift" y "Dirt" es desgarradora y trasmite una angustia sobrecogedora...pero esa fuerza se fue extinguiendo, como se fue extinguiendo su esperanza de remontar ante su problema con las drogas, y ya en el último disco que grabó "Alice in Chains", el verdadero protagonismo vocal estriba en los coros que le hacía Cantrell. El nuevo disco "Black gives way to Blue" continúa esa línea, de una manera mas que digna, ya que William DuVall, tiene un timbre de voz similar al de Layne. El genio compositivo de Cantrell consigue en algunas de las nuevas canciones las cotas alcanzadas en sus dos primeros discos. Así "Check my brain", "Acid Bubble" o "Black Gives Way to Blue" podrían ser canciones de sus primeros albumes.




Cierto es que se les nota bastante mas contenidos, y que "Last of my kind" cae en los tópicos vocales de las bandas de rock actuales, pero por lo menos se mantienen fieles al sonido que iniciaron en los 90, si bien se aprecia la evolución lógica en el sonido tras la experimentación en el mas que recomendable disco en solitario de Cantrell.

1 comentario:

  1. Llego vía el blog de Fran, y muy interesante lo que he visto de primeras...voy a bucear por el archivo ;)

    Saludos

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