domingo, 17 de abril de 2011

El Columpio Asesino "Diamantes" (Mushroom Pillow 2011)


Curtidos en mil batallas, El Columpio Asesino son un grupo de excesos. Excesos que se traducen en una amalgama de efectismo sonoro y afecciones por lo amoral, en un abanico de historias truculentas que rayando lo bizarro, son contadas sin paños calientes.

Diamantes es el cuarto disco de los pamplonicas, una historia de vicio nocturno y diversión lisérgica, en la que no cabe el corazón y solo hay abdomen y bajo vientre. Diamantes es un disco que cuenta una noche larguísima, una fiesta vivida con desenfreno donde tienen cabida la euforia y la bajona, el sexo en el baño, las drogas (MDMA y alcohol) y finalmente los remordimientos. Los excesos de los que hablábamos al comienzo.

Un zumbido distorsionado y un coro femenino nos recibe en "Perlas", dando paso a un ritmo sincopado marcado por una batería tratada, que nos comienza timidamente a hacer mover los pies. "Toro" une el punk y el baile, aglutinando potentes riffs y ritmos cadenciosos y posee uno de esos estribillos que quedará para la posteridad: "Te voy a hacer bailar toda la noche, nos vamos a dormir no quiero reproches, carretera y speed toda la noche".

Sofisticados e innovadores, Diamantes también tiene cierto regusto añejo, recordando en algunos pasajes a grupos de los ochenta como Los Nikis o Radio Futura, así "Dime que nunca lo has pensado" recuerda a "La Estatua del Jardín Botánico". La trémula "On The Floor" incita descaradamente al baile, con su compás incendiario y una vocalización que se arrastra entre tormentas de electricidad.

Diamantes es un disco profundamente reflexivo, donde hay angustia y urgencia, asfixia y claustrofobia bajo capas de superficialidad. Un punto de inflexión en la carrera de El Columpio Asesino.

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