sábado, 7 de mayo de 2011

Crónica South Pop Sevilla 2011


La convivenvia de dos festivales en la misma ciudad (South Pop y Territorios) y tan próximos en fechas, terminó por minar la afluencia de público en esta séptima edición del festival sevillano organizado por Green Ufos. La falta de espectadores fue más perceptible aún en la tarde del sábado, a pesar de contar con Standstill como cabeza de cartel, una banda que suele ser un seguro para estos propósitos. La filosofía del South Pop, que apuesta por bandas menos conocidas por el gran público, choca frontalmente con la idiosincrasia de Territorios, repleto de bandas de nombres más que contrastados, como The Human League, Vetusta Morla, The Divine Comedy o Asian Dub Foundation. Puestos a elegir, se ve que el público sevillano se decantó por el formato menos arriesgado, aúnque esto todavía está por ver. Además el sábado, se celebró el primer encuentro de los cuatro esperados derbis futbolísticos, en esta ocasión con la liga en juego. Todo parecía conspirar contra el South Pop. A pesar de todo, el festival ha tenido grandes momentos y como suele ser habitual, nos ha descubierto verdaderas joyas musicales.


Viernes 15 de abril:

- Los chilenos Dënver dieron el pistoletazo de salida. El dúo venía precedido de una gran expectación debido a su excelente segundo disco Música, Gramática y Gimnasia, editado en 2010 y que a mí particularmente me despierta las mismas emociones que me provocó allá por 1994 Un Soplo En El Corazón de Family. La propuesta fue presentada de manera muy arriesgada, con la mayor parte del sonido pregrabado, lo que hizo que el comienzo fuera bastante frío y que preciosas canciones como "Los Bikers" o "Diane Keaton", perdieran en intensidad. El dúo subió la temperatura del teatro con las sensuales contorsiones de Mariana Montenegro (firme candidata a la chica más guapa del festival) seductoramente tumbada sobre el escenario y de ahí al final, sonaron arrebatadoras "Lo que quieras", "Olas gigantes" y finalmente, la esperada "Los adolescentes".

- Ellos presentaban su quinto álbum Cardiopatía Severa y aúnque el público se lo pasó en grande bailando y coreando sus canciones (nuevos clásicos, como comentó Guille Mostaza), se les vio bastante fríos y distantes. Guille se empeñaba en adoptar la inigualable pose de Morrissey, con esa mezcla de histrionismo y dramatismo, de rodillas en el escenario, tumbado y con el micro sobre el pecho mientras nos dejaba con la miel en los labios al cantar una minúscula versión de "Campeón". Suenan "Lo nuestro", "Pobre caimán" o "He vuelto" (tras pesentarla con un "Milton, yo también puedo hacer canciones bonitas") y finalizan con la archicelebrada "Lo dejas o lo tomas".

- Mercedes Audras era la única artista presente en el festival perteneciente al catálogo de Green Ufos. Desconocida por la mayoría de los asistentes, la franco-argentina fue una de las sorpresas de la jornada, con un set que comenzó delicadamente folk y que se fue haciendo más rocoso a medida que se acercaba el final de la actuación. Acompañada de violín y guitarra, Mercedes Audras desgranó historias de amores imposibles y heridas que no cicatrizan, y finalizó cantando en castellano "Pensando en ti" y "10000 Kms".

- Los catalanes Manel eran uno de los platos fuertes de la jornada. Demostraron que en ausencia de prejuicios, en la música no hay ninguna barrera idiomática posible y dejaron constancia en Sevilla del porqué del exito nacional de 10 Milles Per Veure Una Bona Armadura. Canciones preciosas como "Boomerang" o "Ai Dolors", semi desnudas, tocadas con alma y dotadas por la inusitada belleza de la sencillez. Cándidos y cariñosos, Manel se mostraran muy bromistas, acompañando sus canciones con anécdotas vividas. Realmente impresionante ver cantando en catalán a gente que no habla ese idioma.

- Finaliza la primera jornada con La Bien Querida, artista decididamente de estudio. Si los directos de los de Ana Fernández-Villaverde suelen ser fríos y distantes, esta vez hubo fallos muy evidentes de afinación vocal y coordinación con el resto de los miembros del grupo. Errores solucionables tal vez con más ensayos. A Ana se le notaba muy nerviosa. Comenzó el concierto con un fuerte suspiro antes de arrancar con "Noviembre". De ahí a "Hoy", apostando por los mejores temas del nuevo disco para el inicio del concierto. Tocó el corazón de una entregada primera fila con las canciones de su precioso Romancero, "El Zoo Absoluto" o "Golpe de Estado", para finalizar con una emocionante "9.6". Volvió a salir en un corto bis, compuesto por una valiente "Sentido Común", interpretada a solas con su acústica y finalizó con "De Momento Abril", con catarsis final y con David Rodríguez arrojando su guitarra al suelo. Para los que llevamos los años noventa en las venas, fue un momento fantástico. Un concierto que provocó sensaciones encontradas, ya que a pesar de tener un directo bastante mejorable, las canciones forman ya parte de la historia personal de muchos de nosotros.


Sábado 16 de abril:

- La jornada del sábado comenzó con una escasa veintena de espectadores jaleando los (en algún momento excesivos) gags de Emilio José, una suerte de Brian Wilson galego, con Ourense como punto de referencia. Emilio José es a todas luces un genio, un músico dotado de una capacidad innata para unir preciosas micromelodías que tocan el alma y letras de temática rural, rozando la comicidad pero sin perder un ápice de melancolía y dureza. El de Ourense con su ordenador, sus samplers y su voz de perdedor, se nos metió a todos en el bolsillo desde el comienzo de la actuación. De lo mejor del festival este año.

-Ornamento y Delito fueron probablemente los más beneficiados por la acústica del teatro, que dotó a sus canciones de una oscuridad y dureza que nos hizo redescubrir a los madrileños. Gari mostró una voz mucho más personal que la que se puede apreciar en Rompecabezas De Moda Y Perfección Moral y junto con el protagonismo de las guitarras de Rober, que ensució sabiamente las melodías de "Madrid", "La Policía", "Abraham" o "La cita", Ornamento y Delito nos tuvieron en vilo durante toda la actuación, zarandeándonos en una suerte de explosión sonora continua. Decididamente un grupo para ver en directo. Después del concierto hablamos con Gari, que nos reconoció que a pesar de la repercusión obtenida, el sonido de Rompecabezas De Moda Y Perfección Moral no ha sido el deseado por el grupo y que su próximo disco, reflejará mejor el nivel de oscuridad sonora que la banda alcanza en un concierto.

- Poco público pero muy respetuoso en la actuación de Single, cosa que los guipuzcoanos supieron agradecer. De difícil ejecución y de discurso duro para tomar a la ligera, el concepto que trabajan los históricos Ibón Errazquín y Teresa Iturrioz en Single, se aproxima al teatro o a la performance sonora. Una vez aceptado el discurso y conquistados desde el inicio por la genial puesta en escena, disfrutamos en formato dúo de "¡Miau!", "Posponías", "En el restaurante", "Pío Pío" o "Mr.Shoji", deliciosas joyas diminutas solo aptas para paladares exigentes.

- Lo de Margarita es otra historia, justo lo contrario que con Single. Sonidos excesivamente duros y acompañados de ritmos africanos y tropicales. Todo muy fácil, muy poco arriesgado. Las voces demasiado agudas, hacían que nos costara saber si cantaban en inglés o en castellano. Me recordaron a unos Animal Collective poco inspirados. Aúnque hubo gente que disfrutó con su concierto, a mi Margarita no me llegaron.
- Arranca el final del festival con Enric Montefusco al frente de sus teclados, tocando "Todos de pie (prefacio)". Un leve escalofrío recorre la espina dorsal, Standstill están sobre el escenario. Enric se enfunda su acústica y tiene tiempo para el recuerdo a Vivalaguerra, con "El porqué de hablar solo" o "La mirada de los mil metros", pero desde el comienzo se ve que la sombra de Adelante Bonaparte es muy larga y que va a copar todo el protagonismo de la actuación. Segundo momento de fractura emocional: "Cuando ella toca el piano". Tocado, no creo que podamos aguantar otra carga de tanta intensidad. Suenan los acordes de "1, 2, 3 Sol" y el teatro se rinde ante al buen hacer del directo de Standstill, que rozan el rock progresivo y endurecen con mesura y buen criterio sus canciones. Varios bises jalonan la actuación, con un final deliciosamente emotivo, en el que el sampler de "Moriréis todos los jóvenes" se funde con el de "Hombre Araña". Finalizan con "Bonaparte I", mientras no pocos se desgañitan pidiendo otra. Sencillamente espectaculares y muy adictivos.

Ahora toca esperar al South Pop en su versión de Isla Cristina, del que ya han desvelado los primeros grupos como Montevideo, Odio París o Exonvaldes, entre otros.

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