miércoles, 28 de julio de 2010

Cartel BSide Festival

Comienzo esta previa con una obviedad y es que este año, la mayoría de los festivales veraniegos repiten cartel hasta la saciedad. Hay grupos y agencias de management que se están tomando muy en serio ésto de la crisis y este verano están practicamente en todos los puntos de la geografía española en los que hay un festival. Así pues, es de agradecer que la sexta edición del BSide, festival que se celebra en Molina de Segura (Murcia), tenga en su cartel a bandas que no se prodigan en el resto de festivales, como The Ting Tings(¿quién no ha bailado "That´s not my name"?) que darán en el Bside su único concierto en tierras españolas o a los Heavy Trash de Jon Spencer. Acompañando a estas dos bandas, la una hype o la otra currante del rock desde hace mas de una década, dos habituales de los festivales veraniegos, los amados y odiados por igual We Are Standard, con su pop muy en la tónica de pop bailable de los británicos The Ting Tings y la banda de moda en el indie español Love Of Lesbian, que siguen girando su fantástico "1999". Cierra el cartel L.A., que siguen empeñados en mostrar que "Heavenly Hell" es algo mas que una casualidad. El acierto del cartel es total, con cinco bandas que tienen un gran directo.

El 11 de septiembre en Molina de Segura. Mas info en http://www.b-sidefestival.com/.

miércoles, 21 de julio de 2010

Napoleón Solo - Napoleón solo en la ópera(El Volcán, 2010)


¿Qué magia tendrá Granada, para que cada poco tiempo alumbre a una nueva banda sorprendente? Antonio Arias tiene su propia teoría al respecto. Según él, la energía necesaria para la creación de las Cordilleras Béticas hace 65 millones de años y que dio lugar a la cordillera mas grande de España, fue de tal naturaleza que todavía se encuentra liberada, influyendo a los músicos y creadores granadinos. Sea como fuere, estos chicos que allá por 2006 ganaron el Festival Rock Zaidín como El Mito de Sísifo, deciden comenzar nueva andadura y para ello cuentan con el incombustible Erik Jiménez a la batería y la inestimable ayuda de Fino Oyonarte a la producción de su primer EP "Será maravilloso"(El Volcán, 2009) y por fin, en su puesta de largo "Napoleón solo en la ópera"(El Volcán, 2010). Toda una envidiable trayectoria en solo cuatro años.
Pero Napoleón Solo son mucho más que una banda con padrinos. Para este disco han conseguido reunir un buen puñado de canciones pop sorprendentes, canciones con mucho descaro y cantadas con esa peculiar forma de cantar, que te da el saber que estás en el sitio y el momento adecuado y que son muchos los que están pendientes de tus movimientos. La voz de Alonso Díaz me recuerda por momentos a Nacho García Vega(Nacha Pop). Otras veces("Lolaila Carmona" o "Explota") entona un falsete que evoca a Scissor Sisters o a Mika. Todo desparpajo y atrevimiento. Combinando en su particular laboratorio sonoro la genial delicadeza de los grupos españoles de los sesenta, la magia efectista de los grupos de los ochenta y el brillo y la sutil rudeza química de la New British Invasion, nos sorprenden con temas muy frescos, como "Tiene que acabar", "Hola, ¿qué tal?" o especialmente "Perdiendo el tiempo", donde línea de bajo, teclado y batería se combinan para dar a luz, la que sin duda será una firme candidata a canción favorita de los festivales de este verano.
Genial debut de los granadinos, que engrosan la leyenda de esta bonita ciudad dentro del indie nacional.

martes, 20 de julio de 2010

Niños Mutantes - Las noches de insomnio (Ernie Records, 2010)

Está muy extendida la creencia de que el rock es un espacio acotado a los jóvenes. Incluso hay quien asegura que el discurso de una banda de rock decrece en intensidad y sinceridad, a medida que sus miembros van alcanzando la madurez y su vida se hace más estable, perdiendo ese intrínseco rasgo de marginalidad que siempre lleva asociado.

Afortunadamente ya está aquí "Las noches de insomnio", el noveno disco de Niños Mutantes y primero fuera de Astro Discos, para que los granadinos nos muestren sus credenciales en forma de canciones y desmonten tan extendida creencia, afirmando que todavía tienen mucho que decirnos.

Así, fieles al discurso musical de sus orígenes, aquel que les acercaba a finales de los noventa a bandas como Pixies, Pavement o Weezer, pero siguiendo la senda iniciada hace un par de años en su anterior disco "Todo es el momento", en el que se trevieron a bajar el volumen de la distorsión, las canciones del nuevo disco de Niños Mutantes transitan por terrenos áridos y ásperos, dominados por sentimientos de decepción y melancolía. Tristeza a fin de cuentas. Y si ya he dicho hasta la saciedad que pocas bandas cantan al desamor como Los Planetas, tengo que unir a esa afirmación otra y es que pocas bandas cantan a la cotidianidad de la madurez como Niños Mutantes, a ese sentimiento de oportunidades perdidas mientras el tiempo se te escapa, como diría el insigne Alex Díez, "...como arena entre los dedos...".
Así en "Mi niño no quiere dormir" cantan: "...y no quiere hacerse mayor, eso le da mucha pena. Ya sabe que hacerse viejo es tener mas problemas. Y no quiere oirme cantar, no le gustan mis canciones, dice que son siempre tristes...". Y no es esa la única nana que hay en el disco, porque a "Mi niño no quiere dormir" hay que añadir la preciosa "Mar y cielo". Los granadinos siempre han mostrado una especial habilidad para hacer canciones perfectas con estribillos redondos y una vez más vuelven a mostrarla. A veces con muy poco, "Quiereme como soy" tiene una letra reducida a la mínima expresión y "Las noches de insomnio"tiene un estribillo onomatopéyico, que recuerda a Coldplay o a los primeros U2. Otras veces con canciones que ponen los pelos de punta desde el primer verso y cuyo estribillo se hace un hueco en tu cerebro para no salir jamás, como "Errante(canción mutante)": "...yo no puedo darte lo que quieres, porque soy errante y mi cabeza gira locamente en sentido inverso al que lleva la órbita terrestre y eso me hace equivocarme una y otra vez...".
"Las noches de insomnio" mantiene el buen nivel alcanzado con "Todo es el momento" y a pesar del elevado número de canciones(catorce) no cuenta con ninguna canción mediocre(su anterior disco tenia la insufrible "Daniela"). Niños Mutantes están aquí de nuevo, más maduros pero nada aburridos...¿o será que mi cabeza también gira en sentido inverso al que lleva la órbita terrestre?

martes, 6 de julio de 2010

Jamón Pop, Cortegana, 2 de Julio

El viernes arrancó en Cortegana (Huelva) la cuarta edición del Jamón Pop, festival enmarcado en el precioso entorno de la Sierra de Aracena. Con semejante paisaje, disfrutando de jamón de la mejor calidad y de la visión del impresionante castillo medieval junto al escenario, las vibraciones eran muy positivas ya antes de comenzar. Y para colmo, el cartel del viernes era de auténtica pata negra(disculpad, pero estando en la comarca del jamón, no podía evitar utilizar esta comparación).

- El festival arrancó a las 21.30. Con puntualidad exquisita(hasta en eso ha funcionado correctamente la organización del festival) y acompañado de una bajista y una batería, se presenta sobre el escenario Joaquín Pascual con su guitarra. Inconfundible silueta enfundada en un pantalón rojo, protagonista de algunas de las canciones mas descarnadas de nuestro país en los últimos veinte años. Joaquín nos presenta su primer disco en solitario "El ritmo de los acontecimientos". Para aquellos que hemos tenido la fortuna de seguir toda su trayectoria, nos llama poderosamente la atención su evolución sobre el escenario, cómo su repertorio ahora es mucho mas desnudo y directo, aunque sus canciones siguen manteniendo el desarrollo melódico y los tempos marca de la casa. Después de todos estos años, su sello es inconfundible. Comienza su actuación con la canción que abre el disco "Todos los días tengo un accidente", canción más que representativa de esta nueva etapa en solitario. Poco a poco, continúa mostrándonos sus heridas, recreándose en sus vísceras y su sangre, salpicadas por doquier a todo aquel que quiera entender sus miedos y obsesiones, con "La unión y la fuerza", "Colapso temporal", "Ella me atropelló", "Carreteras secundarias", "Nos miramos a los ojos" o "Disfrutando de lo lindo". Actuación para guardar en el rincón de los bonitos recuerdos y que afortunadamente podremos revivir en breve, porque a Joaquín le quedan mucha mecha y muchas conciencias por remover.


- Los valencianos Polock, son uno de esos extraños casos de grupo joven, tanto por edad media de sus miembros, como por el poco tiempo que llevan funcionando como banda(apenas dos años desde sus inicios) y que con solo un disco han fijado una señal de exclamación en el mapa de las emociones. "Getting down from the trees" es un disco enorme, tanto que me da vértigo solo pensar en la presión que puede ejercer sobre los valencianos, a la hora de grabar un segundo disco. Mientras tanto, ajenos a esa presión, carentes de pose y con una inusitada profesionalidad, defienden canciones tan maravillosas como "Sometimes", "Defenceless" o "Nice to meet you" en un escenario serrano, que por momentos se ilumina con las luces de la Quinta Avenida neoyorquina, mientras el público disfruta coreando sus canciones. Canciones para bailar, pero exentas de superficialidad.

- Provocadores y transgresores, no hay disco que pueda hacer justicia al sonido en directo de Triángulo de Amor Bizarro. Como un rodillo sónico, empalmando una detrás de otra canciones sin piedad y con el único precepto de no hacer prisioneros en esta batalla serrana, Triángulo de Amor Bizarro nos muestran las aristas de su flamante nuevo disco "Año Santo", con "De la monarquía a la criptogracia", "La malicia de las especies protegidas" o "Amigos del género humano". Triángulo de Amor Bizarro son un gran grupo, pero además tienen una figura que se agiganta sobre el escenario: Isa Cea, es un potente martillo al bajo, delicada en las voces y se echa la banda al hombro durante toda la actuación. Lástima que el público no esté acostumbrado todavía a ver a una mujer como músico y se lleve todo el concierto, llamándola guapa. En un emotivo momento lleno de complicidad, Joaquín Pascual subió a tocar dos temas con sus amigos gallegos.

- Ligeramente decepcionante fue el concierto de Joe Crepúsculo. Sus canciones tienen estribillos pegadizos y una extravagante musicalidad, que hace de ellas canciones del verano en potencia. No obstante su puesta en escena es excesivamente bizarra y en ocasiones roza lo vergonzoso, como esa lamentable versión de "Al alba". Joël Iriarte, se llevó todo el concierto preguntándonos si nos gustaba el bacalao y disculpándose por su afonía. No nos gusta el bacalao Joël, nos gustan tus canciones y nos encanta bailarlas. "El día de las medusas", "Ritmo mágico", "Diririri Dararara", "Escuela de cebras" o "La canción de tu vida" fueron algunas de las que, a pesar de la mala puesta en escena, nos hicieron bailar hasta bien entrada la madrugada.

- El fin de fiesta lo protagonizaron Pin&Pon DJs. Habituales de los festivales veraniegos, los catalanes se han ganado un lugar destacado entre los djs de este país, a base de estar presentes en casi todos los eventos, además de por su buena selección de temas. Por su simpatía, también se han ganado un sitio en el corazón de muchos de nosotros, pues son gente fácilmente accesibles en cualquier momento para hablar de la actualidad músical. Vampire Weekend, Los Planetas, The Cure, Odio París, Los Piratas, Dead Disco..., son algunas de las bandas cuyas canciones pincharon Joan y Rafa, haciendonos bailar hasta el amanecer.